Descubrir Italia en automóvil
25 de Octubre de 2007La red de caminos de este paÃs en general se encuentra en óptimas condiciones, tanto las rutas nacionales como provinciales están dotadas de amplios carriles, en la mayorÃa de los casos dos de cada lado y en algunas zonas con divisores de seguridad entre ambos sentidos.
El mayor inconveniente, lo representa el hecho de que atraviesan en muchos casos el centro de las poblaciones, que en Italia se encuentran muy próximas las unas a las otras y si bien el limite máximo es de 90 km/hora, muchas veces no se logra superar los 60 Km/hora de velocidad media, por la presencia de semáforos y controles de velocidad.
Lo mismo sucede en las zonas de montaña, lo que permiten en muchas ocasiones disfrutar de increÃbles paisajes y caminos sinuosos entretenidos para quien conduce. No lo es tanto en el periodo invernal, en que es necesario dotarse de cadenas en muchas zonas.

En el caso de elegir la autostrada (autovÃa), se dispone de excelentes vÃas de circulación a seis carriles, aunque los costos de peaje son equiparables, si es que no superan, a los costos de combustible para recorrerlas y la señalización deja bastante que desear. Para quien no esta habituado puede ser bastante complicado y se puede incurrir en errores.
El estado tiene dispuestos a lo largo de todo el territorio, sistemas de control fijos y móviles, sea radares, cámaras y/o vÃdeo-cámaras, que monitorean permanentemente la circulación de vehÃculos, por este motivo es necesario estar muy atentos a no romper las reglas, a fin de evitar importantes sanciones. A estos se deben agregar los controles en el interior de pueblos y ciudades, sobre todo en los semáforos y los vigilantes que no se dan pausa.
Italia es un paÃs con alta densidad de vehÃculos en circulación, por este motivo el trafico se vuelve caótico, incluso en pequeñas poblaciones. Sobre todo en determinados dÃas y horarios, es mejor dejar de lado la idea de servirse de un automóvil. Es una verdadera odisea, el encontrar un puesto para dejar el vehÃculo, ya que la gran mayorÃa de los italianos, deja el vehÃculo en la vÃa publica y ya de por si, los puestos libres son escasos.
Existe en muchas ciudades, el servicio de auto-silo que incluye un medio publico que lleva hasta el centro en el precio, esta constituye una óptima posibilidad, sin lugar a dudas.
En la mayorÃa de las ciudades, el trafico en la zona del “centro histórico”, esta limitado a los residentes. En los centros habitados mas antiguos las calles son muy estrechas, construidas en bloques de piedra y no existe delimitación entre la acera y la calzada. Otra cosa a tener en cuenta es la masiva presencia de calles de un solo sentido, lo que imposibilita hacer giros completos.
Merece un capitulo aparte el comportamiento de los conductores locales, sobre todo en las regiones del sud donde parece que no existieran las normas que regulan el trafico.


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